De la acumulación de pus a la comunicación crónica
Frecuentemente, el paciente nota la aparición de fístulas después de haber drenado abscesos en la región perianal o abdominal. Esta cronicidad puede estar vinculada a una diverticulitis complicada que genera comunicaciones anormales entre el colon y otros órganos, o incluso tras una peritonitis que dejó secuelas inflamatorias. En la práctica clínica, es fundamental diferenciar estas lesiones de quistes o lipomas cutáneos, e incluso de quistes sebáceos que pueden infectarse superficialmente, para no retrasar el abordaje quirúrgico correcto.
